
En artículos anteriores nos ocupamos del terreno de la fantasía desde el punto de vista femenino, esto es, ¿que las originan? y ¿como se manifiestan?; hoy nos ocupamos de la imagen masculina, es decir, el varón. ¿En qué se basa su fantasía?,¿ Qué se esconde detrás de ese universo inconsciente que no por estar escondido deja de estar vivo y latentemente presente?. Analicemos cuidadosa y objetivamente este aspecto de la sexualidad masculina.
El componente egocéntrico es, sin duda, un ingrediente escencial en el desarrollo de la fantasía y un ejemplo claro es la tradicional "fantasía psicoanalitica" de tener dos mujeres en la cama, razón por la cual, generalmente, aunque con ligeras excepciones, la propuesta de la practica de los tríos sale de parte de ellos. Esta es una manifestación puramente territorial que nos lleva a los comienzos de la psique y, porque no decirlo, de la conducta humana.
Esta manifestación territorial es la expresión de la búsqueda del poder con la finalidad de lograr la supremacía absoluta ante "mis pares mas cercanos" y es que la consigna "mientras mas mujeres tenga o haya tenido en mi cama mas hombre soy" (según la concepción machista) es la obsesion del circulo inmediato masculino.
Sin embargo, manifestación territorial basada en infidelidad pasa por dos momentos: 1) un momento absolutamente egocéntrico, en donde se adopta la postura de amante todopoderoso, basado en un delirio narcisista puramente regresivo (segunda infancia de los 6 a 10 años) y 2) un momento típicamente culpogeno en el que se ve a la pareja como "la mama a la que se le ha hecho una travesura" y frente la cual se deshacen en disculpas a fin de lograr nuevamente la dependencia afectiva (primera infancia de los 0 a 5 años).
Sin duda es la prolongación del complejo de edipo no resuelto, pues a diferencia de la mujer el varón es mas instintivo, mas básico y por ende mas inseguro al sentirse carente de recursos para llegar al sexo opuesto, ya que esta siempre latente esa preocupación del desempeño sexual la cual hace que entre en conflicto ante esa dificultad de tipo fálico. Recordemos que la imagen fálica no es sino otra que manifestación de la imagen psicoanalitica representativa del poder.
Entendamos entonces que la sexualidad es un todo intergrado que abarca mas de lo que suponemos y que influye de manera determinante no solo nuestro desempeño erótico sino también nuestra autoestima.
"Las pasiones son como los vientos, que son necesarias para dar movimiento a todo, aunque a menudo sean causa de huracanes." (Bernard Le Bouvier de Fontenelle - escritor frances)






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