domingo, 2 de enero de 2011

Comentario sobre el Enfoque Neuropsicologico


A menudo muchos pacientes llegan a consulta, como es lógico, por situaciones que les producen no solo malestar sino una notoria dificultad para poder relacionarse y ser productivo en función al ambiente mas próximo sin que haya ocurrido algún evento de tipo exogeno que haya alterado sus vidas (un separación a nivel de pareja, algún duelo por un ser querido que ya no esta, etc). sin embargo, ¿Qué pasa cuando los diferentes cuadros que se desarrollan no son de origen exogeno sino endógeno?, ¿Cuál es la raíz orgánica del cuadro clínico?

Para entender estos cuadros endógenos tenemos que ubicarlos en el enfoque neuropsicologico, el cual sostiene una relación entre la neurología y la psicología y que estudia los efectos, daños o funcionamiento anómalo en las estructuras del SNC (Sistema Nervioso Central) causa de los procesos cognitivos superiores (analisis, síntesis, abstracción, memoria, comprensión, etc), emocionales (irritabilidad, depresión, ansiedad, episodios maniacos (de extrema alegría u omnipotencia) y conductuales. Veamos algunos pequeños casos.

Para entender mejor dichos fenómenos es necesario partir del principio de causa - efecto sobre el cual se mueve todo proceso metacognitivo. Por ejemplo suponiendo que un niño tiene dificultades a nivel de habla y lecto - escritura, normalmente se pensaría que a nivel familiar hay problemas en la dinámica, lo que haría que el desempeño académico baje; pero cuando el desarrollo del circulo familiar no solo es adecuado sino al mismo tiempo estimulante, podríamos presumir una lesión a nivel del lóbulo temporo parietal encargado precisamente de esos procesos.

Una niña tiene dificultad para poder atender, procesar información, programar la información aprendida y verificar el error en una tarea. Además tiene dificultades a nivel de seguimiento de instrucciones, reconocimiento de limites y establecimiento de principio de autoridad, razón por la cual desarrolla conductas inadecuadas que dificultan su adaptacion (patea, muerde, escupe, insulta); como en el caso anterior el ambiente familiar no solo es adecuado sino que han agotado todos los esfuerzos y alternativas de tratamiento. Como ya es de suponer es un típico caso de TDAH (Trastorno de déficit de atención con hiperactividad), que no es otra cosa que un desbalance a nivel de sistema limbico (concretamente el hipotálamo, el cual esta encargado de frenar las conductas inadecuadas que emite el lóbulo pre frontal encargado del desarrollo conductal), con acción en las tres unidades funcionales del lóbulo frontal que son: 1) unidad de atención, 2) unidad de obtención, almacenamiento y procesamiento de información y 3) unidad de programacion y verificacion del error, desde el enfoque localizacionista.

Como vemos por medio de estos casos, es necesario conocer nuestro cuerpo en su raíz mas profunda desde el punto de vista escencialmente cortical, razón por la que hay que estar atento a la evolucion del paciente cuando llega a consulta y decide iniciar el proceso terapéutico. Mas todavía, es fundamental que la familia asuma un compromiso total en el desarrollo del plan terapéutico del paciente, ya que en la mayoría de los caso se requiere no solo la asistencia sino también paciencia para la administración de la medicación recetada por el medico que toma el caso.
Finalmente es necesario formar profesionales que vayan mas allá de un numero que los ubique en una categoría intelectual, salir de los test psicometricos y centrarnos en la realidad cortical del paciente, para asi poder hacer un analisis detallado en la historia clínica y poder optar por el tratamiento mas conveniente para el paciente, previa lectura de los criterios neuropsicologicos, ya que lo que se persigue con este enfoque no es otra cosa que conocer los problemas metacognitivos del paciente y darles solución.

"La ciencia aun no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como

los son una pocas palabras bondadosas" (Sigmund Freud)".

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